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Aflicción
en el Bebé
Mantenga una rutina
Típicamente cuando en un hogar se experimenta la pérdida permanente
o temporal de un ser querido, tanto los adultos como los niños sufren
varios cambios. Sin embargo, cada persona procesa y expresa su aflicción
de manera diferente. Mientras que una persona querrá verbalizar sus
reacciones de aflicción, otra querrá dibujar o escribir sobre
su aflicción. En el caso de los bebés, muchos creen que no experimentan
aflicción porque no pueden dibujar, escribir o verbalizarla de forma
inteligible. No puede ser más incierto. Los bebés sufren la pérdida
de un ser querido tanto como un niño en edad de habla o un adulto. Son
capaces de "sentir" la ausencia de la voz, el tacto o la sonrisa
de una persona. Sin embargo, sus reacciones aflictivas también pueden
ser una respuesta a lo que captan de sus tutores. Por ejemplo, los niños
sienten cuando un tutor está deprimido o no juega, y como resultado
ese niño puede estar irritable. Por lo tanto, el elemento más
importante para ayudar a bebés que están afligidos o viven con
un padre o tutor afligido es mantener una rutina consistente.
Los niños que en una ocasión dependían de tutores para
procurar su seguridad pueden empezar a sentirse desconectados y vulnerables.
Por lo tanto, debemos reestablecer esa sensación de estar a salvo; una
manera es manteniendo una rutina. Eso va a reestablecer la capacidad del niño
de volver a depender de Ud. para proveer las necesidades básicas. Después
de intentar crear una "nueva" rutina, Ud. puede darse cuenta de que
están desorientados y tienen dificultad en ajustarse. Es una conducta
normal y típica. Con todo, Ud. debería mantener una rutina estable.
Por ejemplo, si su siesta es a las 12:30 de la tarde, Ud. debería mantener
esa hora de siesta todos los días. Al mantener la misma hora, sea cual
sea su necesidad de sueño, Ud. le está haciendo saber al niño
que pueden depender de Ud. para sus necesidades básicas, lo cual es
esencial para reestablecer su sensación de estar a salvo.
Disminución del Apetito
Debido al cambio de rutina o tutor, los niños a menudo experimentan
gran ansiedad. Mientras se familiarizan con su nueva rutina, Ud. puede darse
cuenta de un aumento de la irritabilidad y, casi seguro, una disminución
del apetito. También puede haber pérdida de peso. Si sigue comiendo
menos y adelgazando durante varias semanas, es importante llevarle a una revisión
médica con el médico de la familia o el pediatra. Sin embargo,
típicamente el bebé se ajusta y empieza a comer como antes de
la pérdida o separación. También es común que los
bebés escojan el mismo tipo de comida siempre o que tengan "comidas
de alivio." Sí, incluso los bebés acuden a la comida para
aliviarse. Sin embargo, asegúrese de que el bebé tenga una nutrición
equilibrada y esté tomando cantidades saludables de vitaminas. No hay
nada malo con continuar la dieta escogida por el bebé, pero nunca abandone
los intentos de darle comidas nutritivas y ricas en suplementos vitamínicos.
Aumento de Irritabilidad y/o Cambio de Personalidad
A menudo los tutores reportan que los bebés afligidos típicamente
experimentan irritabilidad. Repetimos, lo más seguro es que se deba
a algún cambio en su rutina diaria. En general, cuando hay algún
cambio en la rutina de un bebé, se produce algo de estrés, lo
cual genera irritabilidad y/o cambio de personalidad. Con frecuencia los padres
describen que su hijo/-a "no es lo juguetón que era." Sin
embargo, una vez que el niño se ajusta a su nuevo horario suele volver
a ser el niño que era antes del trauma. No obstante, cuando un niño
está afligido por la pérdida o la separación permanente
de un padre, puede llevarle varias semanas o meses adaptarse. Puede incluso
haber cambios permanentes de personalidad, lo cual es saludable y normal. El
trauma altera la visión que una persona, incluso un bebé, tiene
de sí mismo/-a. La clave es apoyar este tipo de cambio en el bebé,
sea permanente o no.
Trastornos de sueño
Una vez más, un cambio severo en la rutina también va a afectar
los patrones de sueño. El bebé debe volver a aprender a fiarse
de su tutor. Por lo tanto, asegúrese de que le da la atención
que necesita. Lo cual puede incluir dormir en su habitación o estar
presente hasta que se quede dormido/-a. El insomnio debería cesar con
el tiempo. NO recomendamos que los tutores permitan que los bebés duerman
con ellos en la cama del adulto. Hay varias cuestiones de seguridad y un aumento
en el riesgo de accidentes cuando los bebés duermen al lado de los adultos.
Como alternativa, el bebé puede dormir en una cuna portátil cerca
de la cama del tutor. Con el tiempo, se puede ir alejando la cuna de la cama
del tutor hacia la habitación permanente del niño. Siempre asegúrese
de que la cuna está en un lugar seguro y bien protegido. A pesar de
que a algunos adultos les parezca una "molestia", es un modo más
saludable de ayudar a estos pequeños, con cada persona en su PROPIA
cama, incluso los adultos.
Parents Trauma Resource Center
www.tlcinstitute.org • 877-306-5256
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