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Lo que Ud. Puede Hacer
Entienda...
El trauma es una experiencia única. Fuerza reacciones que quizás
Ud. no haya visto antes, y que su hijo no haya experimentado nunca. Puede que
su hijo no tenga control sobre su comportamiento porque el terror que ha experimentado
le ha dejado con una sensación de falta de control. Puede que sea su
terror lo que esté motivando su conducta. Mientras el comportamiento
de un niño no le haga daño a él ni a otros, no pasa nada.
Si el comportamiento de su hijo le molesta a Ud., es mejor hablar con un especialista
en traumas antes de reaccionar porque estas conductas requieren intervención
especial.
Sea paciente...
El trauma destruye la sensación de seguridad de su hijo. Va a necesitar
tiempo para volver a sentir que Ud. puede protegerlo. Como padre de un niño
traumatizado, va a serle difícil ver que su hijo se comporta como lo
hacía antes del trauma. El niño necesita que Ud. sea paciente.
Cualquiera que sea al comportamiento al que recurra su hijo después
del trauma, no importa lo extraño o espantoso que le parezca a Ud.,
es el intento que hace su hijo de volver a sentirse en control y seguro. Sea
paciente. No lo presione a cambiar o a parar hasta que haya consultado a un
especialista en traumas.Sea cariñoso /-a ...
Cualquiera que sea la edad, todo trauma requiere ser tratado con mucho
cariño.
Deje que su hijo coma lo que quiera, que le persiga o que se retire momentáneamente.
Es posible que su hijo quiera que lo cuiden para exigir menos. Pase más
tiempo con su hijo durante las primeras semanas.
Simplifique...
A un niño, adolescente o adulto atemorizado le va a ser difícil
concentrarse y recordar aun lo más simple. Una persona atemorizada es
olvidadiza. Puede incluso olvidarse de lo que estaba haciendo a diciendo cinco
minutos antes. Ud. debe simplificarlo todo durante las primeras semanas. No
espere más. No introduzca nuevos retos. Es una etapa en que debe alejar
a su hijo del estrés. Para un niño traumatizado, debe ser una
etapa de "todas las galletas y leche que quieras."
Normalice...
Recalque que Ud. entiende que las reacciones de su hijo/-a no son
inusuales después de su experiencia. Aprenda a reconocer las reacciones traumáticas
y dígale a su hijo lo que todavía puede experimentar. Sea más
cariñoso y consolador. Responda a las necesidades básicas de
su hijo. Déle descanso, alivio, comida y oportunidades de juego. Hable
abiertamente con su hijo sobre lo que ha pasado. Recalque que Ud. le va a proteger.
Ayude a su hijo a compartir sus sentimientos, siempre contando con
su apoyo, y reconozca sus sentimientos. Nunca le diga a su hijo cómo debe o no
sentirse. La superación y cura llevan tiempo - no le apresure con comentarios
del tipo, "Ya es hora de superarlo."
Entienda que las reacciones físicas como los dolores de cabeza, la fatiga,
etc. pueden ser reacciones normales al miedo y a los intentos de su hijo de
evitar pensamientos sobre la crisis. Déle nombres a los sentimientos
que está experimentando, como tristeza, miedo, rabia, etc., especialmente
con los niños más pequeños.
Anime a su hijo a que le diga cuándo piensa sobre la crisis y cuándo
tiene nuevas reacciones. Déle apoyo especial manteniéndolo todo
bien estructurado.
Adáptese a los miedos de su hijo, especialmente a la hora de dormir.
Ayúdele a recuperar la sensación de seguridad. Déjele
saber dónde va Ud. y cuándo va a regresar. Si va a ausentarse
durante varias horas, llame y dígale que Ud. está bien.
Confírmele a su hijo que sus sentimientos pueden no ser los mismos que
los de sus hermanos o amigos, y que es normal. Sea paciente con la dificultad
de concentración, la tarea escolar no terminada, etc. No es raro que
el éxito escolar decline temporalmente.
Reconozca que la conducta regresiva como el morderse las uñas, chuparse
el dedo, así como el teatralizar son reacciones normales y deben discutirse
y no castigarse.
Limite los quehaceres y simplifíquelos. Si la crisis incluye una muerte,
ayude a su hijo a evocar recuerdos positivos de la víctima. Comparta
sus propias experiencias si son semejantes, asegurándole que Ud. sobrevivió y
que él/ella también puede hacerlo.
Ayude a su hijo a entender que los comportamientos de ira, rebeldía,
agresividad, ausencia del hogar, el asumir riesgos innecesarios son modos de
evitar los sentimientos de dolor y miedo que está experimentando.
Si la vergüenza va ligada a una reacción física durante
la crisis (como hacerse pipi en los pantalones, vomitar, llorar, etc.) asegúrele
que en una crisis mucha gente pierde el control sobre su cuerpo, que el mundo
no es como en la televisión. Si su hijo expresa que ya no le tiene miedo
a nada ("No me asusta nada"), protéjale más, ya que
puede reaccionar de modo inseguro en una situación potencialmente peligrosa.
Ayude a su hijo a entender la relación entre sus sentimientos y la crisis
y anímele a encontrar modos no peligrosos de expresar sus sentimientos,
como por ejemplo, dibujar, escribir, hablar, hacer ejercicio, etc.
Si le preocupan a Ud. los cambios de comportamiento o personalidad
de su hijo/-a, solicite la ayuda de un terapeuta o profesional de la
salud
mental
o póngase
en contacto con TLC para obtener una posible referencia.
Parents Trauma Resource Center
www.tlcinstitute.org • 877-306-5256
© TLC Institute 2004
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